|
Durante el desarrollo de una partida de dominó deberían observarse las siguientes reglas de comportamiento (las normas en las
que se haga referencia al compañero, sólo se aplicarán, lógicamente, en las partidas que se jueguen en la modalidad de parejas):
- Cuando recojas tus fichas para comenzar la mano tómalas todas de una vez y de la zona del montón que tengas más próxima. Si
has sido tú el que las has mezclado debes esperar a que los demás jugadores hayan recogido sus fichas antes de tomar las tuyas.
No hagas comentarios sobre la buena o mala suerte que has tenido al elegir las fichas. No se permite acomodar las fichas,
debiendo quedar situadas como se levanten.
- Si al separar tus fichas del montón coges por error más de las que te corresponden ofrécele, sin levantarlas, tus fichas al
jugador que aún no haya cogido las suyas para que elija de entre las tuyas las que hay que separar porque te sobran.
- Durante el desarrollo del juego procura tener una actuación natural y sin estridencias. No debes manosear, ocultar o imprimir
ningún movimiento a las fichas que tienes sin poner. No juegues con ellas. Cuando sea tu turno de juego, coge la ficha que has
elegido y no vayas tocando dubitativamente varias de ellas antes de decidirte. Colócala suavemente en la
hilera sin dar golpes o arrastrarla, y actúa con todas las
fichas de la misma manera, ya que hacerlo con especial énfasis en alguna ficha determinada se podría considerar como algún tipo de
indicación al compañero. No es correcto retirarla cuando ya has empezado la acción de colocarla en la hilera. Y, por supuesto,
abstente de hacer señas, discutir o efectuar comentarios sobre el juego durante el desarrollo de una mano. Las discusiones sobre
las incidencias del juego se dejan para cuando la mano ha finalizado y siempre serán en un tono lo más moderado posible, sin perder
la educación, la compostura y el respeto a los demás jugadores.
- Cuando un jugador tenga todas las fichas que se pueden poner por ambos lados de la cadena en más de una jugada y pueda jugar
sólo, podrá colocar la ficha o fichas que continúen sin esperar que digan paso y hasta que algún otro jugador pueda jugar.
- Utiliza la salida para indicarle a tu compañero el juego que pretendes desarrollar. Sólo en el caso de que tengas un juego malo
puedes utilizarla para soltar una doble de mucho peso y empezar a descargar tantos.
- Si ha salido tu compañero, tu primera ficha será para cortar, si puedes, la del contrario y nunca cortar la salida de tu
pareja. Si puedes, hazlo con una ficha mixta que le deje abierto un palo que, en su próximo turno, le pueda servir para repetir su
salida. Evita, por tanto, jugar una doble en la tercera jugada de la mano.
- Si eres el jugador nro. 4, con la primera ficha que juegues deberás cortar la salida del contrario.
- Cuando tu compañero sea el jugador mano, respeta sus fichas, repítelas si puedes y no las cortes, aunque sea a costa de un gran
sacrificio en tu juego. Facilita la entrada de las fichas de su palo largo que, previsiblemente, están en su poder. Evita abrir el
juego a palos que él haya cortado anteriormente o cuya presencia en uno de los extremos de la hilera le haya obligado a cortar su
juego por el lado opuesto. Cuando estás obligado a cortar la ficha de tu compañero y tienes más de una de ese palo, piensa un
momento para que él sepa que aunque le tapas su juego te queda alguna otra ficha más de ese palo.
- Debes cortar los juegos iniciados por la pareja contraria y, si lo tienes que jugar obligado, pon la ficha rápidamente. Sólo en
el caso de que lleves mayoría de fichas de ese palo y te convenga jugarlo porque puedes tirar de la mano podrás hacerlo, en cuyo
caso, debes pensar la jugada antes de repetir ese palo.
- Cuando tengas un doble, si no contraviene lo indicado en dos puntos anteriores, dóblate.
- Si esperabas que tu compañero te enviara una ficha determinada y no lo ha hecho, es casi seguro que esa ficha la tiene alguno
de los contrarios.
- Si, aún siendo el jugador mano, ves que tienes un juego malo y que va a ser casi imposible dominar con tu débil juego,
sacrifica tu preferencia en favor de tu compañero que es probable que tenga un juego mejor. Cédele la iniciativa repitiendo su
juego o, incluso, tapando tu salida.
- Si te ves obligado a pasar y tu compañero queda con menos fichas que tú, debes recordar que ya no eres el jugador mano y que
ahora deberás plegarte al juego de tu pareja.
- Si puedes elegir entre dos o más fichas, a igualdad de condiciones y sin que ello te vaya a condicionar tu juego, elige la
ficha que no te va a dejar a fallo de algún palo.
- En general, cuando tengas más de una opción a la hora de elegir la ficha que vas a poner, piensa un poco la jugada aunque la
tengas decidida desde el primer momento. Recuerda que la pensada es la única forma de dar pistas que se acepta en el Dominó y es un
arma muy útil en el juego a compañeros. La única excepción se produce cuando a tu compañero sólo le queda una ficha por poner y no
tiene poder de decisión, por lo que la pista de la pensada sólo les va a ser de utilidad a los jugadores de la pareja contraria.
- Por el contrario, si sólo tienes una ficha para poner, colócala inmediatamente.
- Utiliza tu memoria. Trata de recordar fundamentalmente las fichas que ha jugado tu compañero y si ha pensado o no a la hora de
ponerlas. Si además controlas lo mismo en los jugadores de la pareja contraria te será de gran ayuda durante la mano. Se considera
incorrecto el preguntar durante el desarrollo de la mano las incidencias que se han producido anteriormente, como quién ha salido o
quién ha pasado a determinado palo.
- Cuando tengas la total seguridad de que vas a perder una mano, empieza a descargarte de tantos tan rápido como puedas.
- Si estás en situación de poder cerrar y vas a realizar el cálculo de tantos para saber si te conviene o no realizar tal jugada,
debes saber que en estos casos se permite un mayor tiempo de pensada al jugador que puede cerrar, aunque debes cuidar de no
excederte. Por supuesto, todos los cálculos que hagas los debes hacer mentalmente y no escribir nunca tus cuentas.
- Si has pasado teniendo fichas para jugar deberás comunicarlo en el momento de darte cuenta del error. La mano se declara
anulada y se comienza de nuevo.
- Si, distraídamente, has pensado cuando sólo tenías una opción de juego deberás disculparte en el momento de poner la ficha,
comunicando a los demás esa circunstancia.
|