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Aunque las fichas son el elemento material principal e imprescindible para desarrollar una partida de dominó, no es el único
necesario, ya que se necesitan una serie de elementos complementarios que no por ello dejan de ser importantes. Estos son la mesa,
las sillas y el lugar donde se va a ir anotando la puntuación de la partida.
3.1 - Las fichas del dominó
Analicemos en primer lugar las características de las fichas del dominó. Lo primero que hay que tener en cuenta es que todas
han de ser iguales entre sí salvo el valor que expresen cada una en sus dos caras. Esto quiere decir que una vez vueltas sobre la
mesa no debe haber ninguna de ellas con alguna marca o desperfecto que pueda indicar a los jugadores cual es la ficha de que se
trata. En cuanto a la forma de una ficha de dominó podemos decir que es un prisma rectangular dividido longitudinalmente en dos
mitades iguales y unidas entre sí por un clavo con cabeza semiesférica que va situado en el centro geométrico de una de ellas a
la que llamamos cara y que también está atravesada por una ranura que la divide en dos cuadrados en los que se indican los dos
valores que corresponden a cada ficha. La otra mitad de la ficha se llama envés o reverso. Actualmente el clavo no cumple las
funciones originales de unir las dos mitades aunque se conserva para facilitar el movimiento de las fichas cuando están boca abajo.
El tamaño de las fichas puede diferir de un modelo a otro dependiendo de las preferencias de los jugadores. Sin embargo, no
deben de ser ni demasiado grandes ni demasiado pequeñas, garantizando la manejabilidad de las mismas y que en todo momento puedan
ser fácilmente identificados sus valores. Podemos dar como medidas más usuales las de 40 mm. de largo, 20 mm. de ancho y 10 mm. de
alto.
El material empleado en los dominós clásicos ha sido el hueso o marfil para la cara, la madera de ébano para los puntitos, la
madera para el envés y el latón para el clavo de sujeción, aunque actualmente se imponen los materiales sintéticos, como el
acetato de celulosa, y siempre con una textura lisa. Debido a los materiales que se empleaban en los inicios de este juego, los
colores que se impusieron para cada una de las partes que componen una ficha son el blanco o tonos claros para la cara, el color
negro o tonos oscuros para los puntos que indican los valores, el envés y la ranura, y el color dorado o plateado para la cabeza
del clavo.
Hasta ahora nos hemos referido al juego estándar de 28 fichas o del doble seis que es el que está más extendido. En América
es también muy utilizado el juego de dominó de 91 fichas, que llega hasta el valor del doble doce, o también el del doble nueve
con 55 fichas.
3.2 - Valor de las 28 fichas del dominó
El valor de cada una de las 28 fichas es la combinación de los valores representados en cada uno de los dos cuadrados de su
cara, lo que hace que no haya ninguna ficha igual a otra. Estos valores se representan en cada cuadrado dejándolo en blanco para
mostrar el valor 0 o colocando tantos huecos o puntos negros como unidades se quieran mostrar. En total hay siete valores que van
desde el cero al seis.
Se pueden dividir en fichas sencillas y dobles. Las fichas sencillas o mixtas tienen un valor distinto en cada uno de sus dos
cuadrados y se nombran enunciando los números cardinales de estos dos valores siendo indiferente que se cite en primer lugar la
cifra de mayor o de menor valor. Hay que tener en cuenta que se denominan blancas aquellas fichas en las que uno de sus valores es
el cero. El número total de fichas sencillas es de 21.
Las fichas dobles son las que representan en ambos cuadrados el mismo número de tantos. Se nombran enunciando el valor numérico
de sus cuadrados seguido de la palabra doble. El número total de fichas dobles es de 7.
El conjunto de siete fichas que tienen en común uno de sus valores, o los dos en el caso de las dobles, se denomina palo. Por
tanto el número de palos coincidirá con el número total de valores y, como cada valor tiene un doble, con el número total de
dobles, es decir, 7.
La suma total de los valores de las 28 fichas es de 168, dato importante y que deberemos tener en cuenta a la hora de hacer los
cálculos de los tantos que quedan sin jugar para sopesar la conveniencia o no de efectuar un cierre.
3.3 - Elementos complementarios
Los elementos complementarios que permiten desarrollar con normalidad una partida de dominó son la mesa, las sillas y el
material de anotación de puntos. Aunque ninguno de ellos en estrictamente imprescindible no es concebible una partida medianamente
seria que no disponga de estos tres elementos que faciliten un desarrollo cómodo, relajado y con la debida concentración.
Los jugadores deben contar con una mesa que les permita colocar sus fichas y las que se vayan jugando. El material de las mesas
donde se jugaba al dominó ha sido tradicionalmente el mármol, aunque una mesa de dominó puede ser de distintos materiales,
tamaños, formas o colores siempre que cumpla unos requisitos mínimos: Que su tamaño permita la correcta colocación de las fichas
de cada uno de los jugadores y las que componen la hilera de las ya jugadas, que se distingan correctamente sobre el fondo del
tablero de la mesa, que se puedan mover sobre la misma con facilidad al mezclarlas y que su altura y anchura permita a los jugadores
jugar con comodidad y colocar las fichas en la hilera con facilidad. Se pueden establecer como medidas ideales entre 70 y 100 cm. de
lado para las mesas cuadradas y entre 100 y 120 cm. de diámetro para las redondas.
En cuanto a las sillas, lo único que hay que tener en cuenta es que salvo la justificada excepción debida a limitaciones
físicas de alguno de los jugadores, han de ser todas iguales para que todos los contendientes estén en las mismas condiciones y
que han de tener una altura proporcional a la de la mesa para permitir la correcta colocación de las fichas por parte de los
jugadores.
La finalidad del material de anotación es dejar constancia fehaciente de los resultados que se producen mano a mano durante el
desarrollo de una partida evitando las posibles discusiones a que daría lugar si se dejara esta tarea a la memoria de los
jugadores.
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